Gracias a las Sociedades Protectoras de Animales en Nueva Orleáns
Han pasado varias semanas y no dejo de sorprenderme con las imágenes de la destruida Nueva Orleáns. Rostros perdidos, sin tener a donde ir, hacia donde ver. De la noche a la mañana miles de personas tuvieron que hacerse a la idea de volver a empezar, reconstruir una casa, una familia, una vida, y lo peor, empezar en lo incierto. Incierto porque siguen expuestos a la temporada de huracanes que va hasta el 30 de noviembre, y que año tras año se repite. ¿Y en el año 2006, que pasara? ¿Y en el 2007?...

Varias tribulaciones llegan en el momento, de un lado las consecuencias humanas de la tragedia, personas desaparecidas, sin hogar, niños perdidos, hambre, sed, dolor; de otro lado la pérdida de tan encantadora ciudad, de su historia, su arquitectura. Se que muchos deseamos entrañablemente conocerla, pero se fue.
Y que angustiante ver a las personas aglutinarse alrededor de los buses y camiones que los sacarían de la ciudad, que les permitirían sobrevivir; y a su lado perritos amarrados a los árboles, atrapados en las casas, dejados no por gusto sino por necesidad, por obligación. Por eso quiero felicitar y agradecer a las sociedades protectoras de animales que días después de la tragedia pudieron llegar a la ciudad y rescatar a algunos de los animales abandonados. Personas de organizaciones o voluntarias que recordaron que los animales también son seres vivos, que sienten, que sufren.
Quizás ninguna de esas personas lea este mensaje, pero yo y los compañeros caninos y gatunos de las personas que quiero sabemos de todo corazón que son buenos seres humanos, y por eso decimos: GRACIAS
Att. Coco, Nepo, Chorito, Cor, Maggie, Tati, Pilsen.


Blas dijo
Me uno a vuestra felicitación.
Guau,guau
26 Septiembre 2005 | 08:03 PM